domingo, 28 de octubre de 2012
TRES AÑOS DE SU PARTIDA...
lunes, 5 de septiembre de 2011
AMOR FILIAL EN LA ETERNIDAD

Debido a las obras de acondicionamiento y restauración en el patio primero de santa Teresa, encontré un bello soneto dedicado por la familia a una niña que murió en el año de 1867. En la foto adjunta a este trabajo se puede ver el pequeño ataúd de la niña, pues debido a las citadas obras se quedó al descubierto. A decir verdad, esto me lo enseñó mi amigo José Luis Miras Orozco y debido a mi curiosidad subí al cementerio y pude comprobarlo por mí mismo y entonces saqué la foto que podéis ver.
La niña se llamaba Francisca Montero Tizón, tenía 9 años cuando falleció, seguramente de alguna enfermedad infantil que en aquella época era incurable y mortal.
Esta nació el 22 de marzo de 1858 y murió el 17 de septiembre de 1867, ocupaba el nicho nº 131 del citado patio. Después de tanto tiempo la casualidad ha hecho que podamos admirar el amor filial que le profesaban sus progenitores a la dulce niña, convertida en un ángel. El poema es de gran calado sentimental y muy profundo, a mí personalmente me ha emocionado el leerlo, ignoro quién pudo ser el autor, si fue realizado por su padre o encargado a algún poeta de la época, o incluso copiado de alguien.
El soneto dice así:
Descansa en paz, angelical criatura
lejos del mundo que arrullo tu vida:
descansa en paz; la tierra envilecida
solo te dio dolores y amargura.
En esta mundanal, mansión oscura
donde solo el pesar tiene guarida,
naciste flor modesta ennoblecida,
por la virtud más cándida y más pura.
Era indigno de ti el mezquino suelo:
no era digna la tierra a tu inocencia,
la gloria es tu jardín; tu cuna el cielo.
Y en él exhalas tu divina esencia,
mientras vierten tus padres sin consuelo
lágrimas que destrozan su existencia.
(foto de J. Ruiz Quesada)
domingo, 27 de abril de 2008
A MIS PADRES CON CARIÑO Y RESPETO

A mis padres con cariño y con respeto, así reza el título de este pensamiento; y efectivamente a mis padres les tengo un gran cariño, un profundo amor y un respeto en todas sus decisiones. En este "día de la Madre"que se acerca, les brindo este pequeño homenaje a mis padres y en especial a mi madre... Nunca le he llevado la contraria y siempre les obedecí en todo cuanto me decían... Mi padre ha sido un buen padre y un mejor esposo, siempre atendiendo a mi madre -actualmente enferma-. Los vecinos siempre que me los encuentro y conversamos, me dicen “que pedazo de pan es tu padre”, él “tiene un trozo de cielo reservado”... Así es mi padre bueno como el mismo pan y honrado a más no poder... Nací en el seno de una familia sencilla, honesta y honrada. Desde pequeño siempre me he sentido querido por mis padres, así como por mis hermanos. Mi padre un honrado trabajador de la construcción, él siempre se ha considerado analfabeto, a pesar de saber escribir, leer y saber realizar sencillos cálculos. Sus comienzos como todos los de su generación debieron ser muy duros y cuando apenas alcanzaban la edad de trabajar, dejaban la escuela y se ponían a ayudar a la familia. Por ello, mis padres sentían un profundo respeto a los estudios y querían a toda costa -y no exento de un gran sacrificio- que estudiásemos hasta que nuestra inteligencia y nuestro trabajo nos lo permitiera.
Yo era el tercero de cuatro hermanos y todos hemos estudiado estudios medios, siendo mi hermana y yo los que llegamos más lejos en el estudio, alcanzando estudios Universitarios. Cuando pasados unos años y viendo mi padre nuestra buena posición labora y social, comentó, ahora ya puedo morir satisfecho... Y es cierto, un padre lo que quiere más en su lucha diaria en este mundo, aparte de su convicciones religiosas, es ver a sus hijos en una buena posición laboral y social, y mejor que la que él ha disfrutado. Un padre responsable, bueno y honrado siempre se sacrificará por el bien de sus hijos, y siempre hará todo lo que esté en su mano para ayudarles, educándolos en valores y en honradez. Qué mejor regalo para un padre ver a sus hijos que alcanzan un estatus social lleno de honradez y responsabilidad; en una palabra que su hijo sea bueno y sencillo a la vez. Que sea respetuoso con las personas y con las cosas que le rodea... Así han sido mis padres con sus hijos, por ello mi agradecimiento siempre será eterno. Mis padres para mí, son -y siempre lo serán- una luz en la oscuridad, un faro en el horizonte que me guiará por el sendero de la honestidad, de la lucha por los más necesitados y por la igualdad entre los hombres sin distinción de credo, raza, sexo y religión... esa será siempre mi meta. Mis padres siempre tendrán mi amor y mi respeto...Estos son los valores que he mamado y que los intento poner en práctica, a pesar de que los avatares de la sociedad actual, hace e intenta alejarnos de ellos.
Pero si nuestras convicciones son fuertes y puras, lo estaremos consiguiendo...
Un abrazo muy fuerte os da vuestro hijo Pepe, que siempre os tendrá presente y nunca os olvidará.

